Desde Proyecto Musgo pretendemos dar a conocer el fascinante mundo de los briófitos de la Península Ibérica mediante fichas de todas las especies que faciliten su identificación en el campo.
Forma cojinetes o céspedes extensos, tallos que no suelen superar 1 cm, de una apariencia negruzca y brillo mate. Hojas lanceoladas de 1-2 mm, erectas (en A. rothii sbusp. rothii) o falcadas (A. rothii subsp. falcata), nerviadas. Seta corta, de 2-3 mm, cápsula oblonga, abierta por cuatro valvas longitudinales.
Rocas graníticas poco expuestas o con escorrentía, especialmente en zonas montanas o subalpinas, en especial con clima atlántico.
Las otras dos especies que forman céspedes negruzcos de menos de 1cm que crecen en zonas con clima atlántico son A. megistospora y A. heinemannii. Para diferenciarla de A. megistospora requiere observar al microscopio las esporas para una identificación fidedigna no obstante una sutíl diferencia es que tiene las hojas regularmente secundas (falcadas en A. rothii sbusp. falcata o de erectas a irregularmente secundas en A. rothii sbusp. rothii), sólo se da en zonas montanas de clima atlántico. A. heinemannii forma céspedes que no llegan a los 5 mm de altura y tiene las hojas irregularmente falcadas de apariencia flexuosas (debido a que el nervio sólo está diferenciado en el tercio inferior), frágiles, A. nivalis y A. frigida forman céspedes que van de 2-6 cm de un color de pardo-negruzco a rojizo, hojas de secundas a erectas, las viejas degradadas, en A. frigida el nervio es muy grueso, ambas especies son alpinas o subalpinas. A. rupestris, A. nivalis y A. alpestris tiene hojas sin nervio, cóncavos y suelen crecer en matas de más de 1 cm.